Cómo actuar en caso de siniestro

Incendio

Parece que nunca nos va a tocar, hasta que nos toca y en ese momento nos entran los nervios, las prisas y los sudores. No encontramos los teléfonos de contacto y sufrimos en exceso ya que tendemos a magnificar el daño sufrido (obviamente por que nos está pasando a nosotros, cuando le ocurre a otro lo vemos distante y menos relevante, condición humana).

Ya que los seguros abarcan circunstancias muy distintas (robo, incendio, fallecimiento, accidente de circulación, baja laboral, etc…) no resulta sencillo hacer una única guía que resulte cómoda para saber qué hacer en casa caso en particular. Pero comprendiendo cómo funcionan los seguros y para que se han creado, podemos disponer de unas pautas generales de cómo actuar que nos ayudaran ante cualquier siniestro.

1.- Debemos procurar minimizar los daños sufridos, por lo que debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para que las consecuencias del siniestro sean las menores posibles (llamar a los bomberos en caso de incendio). Es lo que se conoce como deber de salvamento y si lo incumplimos la compañía aseguradora podría reducir la indemnización según nuestro grado de culpa en los daños ocasionados. Si además el no actuar se debe a la intención de perjudicar o engañarla, perderemos nuestro derecho a ser indemnizados.

Los gastos ocasionados para aminorar los daños, cuando no sean inoportunos o desproporcionados a los bienes salvados, los cubrirá la compañía aseguradora hasta el límite fijado en el contrato, incluso si tales gastos no han tenido resultados positivos. Si en la póliza no se fija límite para estos gastos, se entenderá que son reembolsables hasta el importe de la suma asegurada. Si del contrato se desprende que el asegurador sólo indemnizará el siniestro de forma parcial, los gastos de salvamento se reembolsarán en la misma proporción.

En resumen, actuar como si no tuviéramos seguro y tomar medidas para evitar que se incremente el valor de los daños materiales. Además debemos pensar que todavía desconocemos si nuestro seguro nos cubrirá todos los daños.

2.- Poner en conocimiento la ocurrencia del siniestro a la compañía de seguros, o a nuestro mediador de seguros, a fin de que ésta cumpla con su deber de indemnizarlo. Disponemos de un plazo de 7 días desde que tengamos conocimiento de la ocurrencia del siniestro para su comunicación, salvo que en la póliza de seguros se establezca un plazo mayor.

De no comunicar el siniestro, podrían reclamarnos daños y perjuicios causados por dicha falta de declaración. Esto no se producirá si la compañía aseguradora ha sido informada por otra vía. Ahora bien, es importante saber que aunque nos puedan reclamar daños y perjuicios, no pueden basarse en la falta de comunicación en plazo para negarse a indemnizar nuestro siniestro.

Deberemos informar sobre todas las circunstancias y consecuencias del siniestro, así como cumplimentar los partes de siniestro o preparar la documentación necesaria según el tipo de seguro si nuestra compañía aseguradora nos lo requiere. Si no cumplimos con este deber, podemos perder el derecho a la indemnización si hay dolo o culpa grave por nuestra parte.

En 5 días desde la comunicación, debemos comunicar por escrito la relación de los objetos existentes en el momento de producirse el siniestro, la de los salvados y la estimación de los daños.

3.- Conservar los restos del siniestro, no tirar nada en la medida de lo posible y preservar pruebas del daño sufrido. Si tenemos que deshacernos de los bienes dañados procurar por algún medio (terceros, informes, registros, etc… ) dejar constancia de los bienes destruidos, detallándolos lo mejor posible (cantidad, peso, calidad, etc…) ya que es nuestra obligación probar el daño sufrido.

Consejo 1: Hoy en día una gran mayoría de móviles tiene incorporada una cámara de fotos, usémosla sin miedo.

Consejo 2: Anotar las acciones realizadas con sus fechas (fecha de notificación del siniestro a la compañía de seguros, fechas de visita y acciones de los peritos, fecha de retirada de los bienes dañados…). Si el siniestro es importante, se alargará en el tiempo y no recordaremos las fechas en que se realizaron cada una de las acciones.

Pero lo más importante es mantener la calma y actuar con tranquilidad. Las prisas deben ser para los servicios de urgencias (bomberos, asistencia sanitaria, reparadores, grúa, etc…). Ya que las aseguradoras nos deberán reparar el daño con una indemnización económica,  y siempre que existe dinero de por medio, es mejor dejar las cosas bien claras desde el primer momento para evitar confusiones y demoras innecesarias.

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  1. Qué hacer en casa para no llamar al seguro tras las vacaciones « Blog de David Torío

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