Tu salud ¿tiene sublímites?

Stop - Piensa

No me entiendas mal por favor, no trato de desearte nada malo con respecto a tu estado físico, me refiero al “estado” de tu póliza de salud. Recientemente pasé por una compañía especialista en estos servicios (por cierto, que oficinas tan bonitas), y mientras esperaba observé cómo dos personas eran ilustradas ampliamente sobre las múltiples virtudes que su seguro de salud podía hacer por ellos y sus familias, así como los sistemas de consultas, hospitalización, copagos, franquicias, servicios suplementarios, etc…

Pero en ningún momento comentaron que para algunos servicios existen sublímites económicos, esto es, si el gasto producido en uno de estos servicios supera dicho importe el exceso de gasto le corresponde pagarlo al tomador del seguro. Podríamos entrar a valorar si esos sublimites son realmente efectivos o no, y para quién son más efectivos. Si son efectivos para el usuario ya que “difícilmente” esos techos económicos serán superados (en casos de enfermedades graves con facilidad nos encontraremos que superamos estos sublímites) y tendrá las atenciones que demanda, o para el asegurador que podrá ajustar el precio del producto y su siniestralidad.

Pero ese será un análisis que veremos en otro momento, donde veremos los principales tipos y las diferencias entre los sublímites sobre los capitales contratados (pueden referirse a la anualidad del seguro, o al proceso y las secuelas que originan el siniestro). Lo que me desagrada es la actitud comercial de quién se dirige a nosotros, que nos presenta una serie de ventajas por las que su producto es irresistible (no dudo que algo tendrá que ver en ello los departamentos de marketing), pero de forma inexplicable se olvida, o en el peor de los casos pasa por alto, indicarnos que existen estos sublímites en algunas de sus garantías. ¿Acaso ya me conocen tanto como para decidir por mí lo que necesito y lo que no?

El buen asesor de seguros informa de estos aspectos al usuario para que, desde el conocimiento del producto y de sus propias necesidades, libremente tome la decisión que considere más oportuna. ¿O acaso es mejor prescindir de la explicación ya que es una pérdida de tiempo, no es probable que suceda, puede resultar confusa y a lo mejor no realizo la contratación? Por lo que si ya tienes un seguro de salud, o estas valorando el hacerlo, no estaría de más que consultases tu contrato o hablases con tu asesor habitual para que te aclarase si existen dichos sublímites en tu caso concreto, y cómo te afectarían. De esta forma te evitaras alguna posible sorpresa desagradable en el futuro (porque de llegar el caso, las oficinas de la compañía te dejarán de parecer tan bonitas).

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  1. Ejemplo de sublímite en seguro de salud « David Torío blog

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