Comunicar un siniestro de seguros

Coche siniestrado

Ruego se abstengan de seguir leyendo aquellas personas que entiendan los seguros como una inversión y que constantemente procuran “recuperar el dinero perdido”. No se trata de una inversión que debamos recuperar con el mayor beneficio posible, el seguro no puede tener ánimo de lucro y sólo nos debe servir para ayudarnos en aquellas circunstancias que nos afectan a nuestra calidad de vida. Se trata una inversión en seguridad ante las adversidades, y no de un gasto a rentabilizar o recuperar.

También es cierto que parte de la idea en querer recuperar ese dinero la tiene el propio sector, ya que a la hora de hacernos un seguro son bastantes los “profesionales” que nos dicen que “no te preocupes que eso lo cubre el seguro”. Aún sigo buscando ese seguro que lo cubra absolutamente todo. Además con el tiempo las compañías de seguros han ido incluyendo más garantías y/o servicios en sus pólizas, lo que lleva a algunas personas a confundirlo con un servicio de mantenimiento.

Supongo que a todos nos gusta que nos presten atención cuando presentamos un problema o dificultad para recibir un trato correcto y rápido. Pues si queremos mejorar la eficacia de nuestros seguros debemos recordar que las compañías están formadas por personas. Facilitando la labor a estas personas en realidad estamos ayudándonos a nosotros, consiguiendo que el siniestro no empiece con malas interpretaciones o complicaciones innecesarias, evitando que se alarguen los plazos de indemnización y que la valoración del daño que hemos sufrido sea realice de la forma más correcta y justa posible. En definitiva, ponernos en sus zapatos y entonar un “ayúdame a ayudarte”.

Además que es de sentido común, es un deber que tenemos como asegurados el comunicar a aseguradora la ocurrencia del siniestro en un plazo máximo de 7 días después de haberlo conocido, salvo que en nuestra póliza se establezca un plazo mayor, además de:

1.- Emplear los medios a nuestro alcance para aminorar las circunstancias del siniestro.

2.- Facilitar toda la información que nos soliciten sobre las circunstancias del siniestro, para que la compañía de seguros pueda valorar correctamente el siniestro y proceder a una rápida indemnización.

3.- Aportar documentos y medios de prueba (conservar en la medida de lo posible los restos y vestigios del siniestro para que puedan ser verificados y ayuden a contrastar el relato de lo sucedido).

4.– Comunicar a la mayor brevedad cualquier notificación judicial, extrajudicial o administrativa que llegue a nuestro conocimiento relacionada con el siniestro.

Si no cumplimos con estas obligaciones la compañía aseguradora podría reclamarnos los daños y perjuicios causados, o si nuestro retraso ha aumentado los daños sufridos reducir la indemnización en la cuantía correspondiente. Ahora bien, aunque nos puedan reclamar daños y perjuicios no pueden basarse en la falta de comunicación en el plazo estipulado para negarse a indemnizarnos un siniestro. Únicamente si el incumplimiento se debe a una manifiesta intención nuestra de perjudicar o engañar a la compañía aseguradora, esta quedará liberada de toda prestación derivada del siniestro.

Retrasando la comunicación del siniestro sólo conseguimos que resulte más complicado poder demostrar el origen del daño, y complicar la correcta valoración los daños reales sufridos por los que nos deberán indemnizar. Para comunicar un siniestro podemos hacerlo:

1.- Por teléfono: la forma más rápida y sencilla, si bien es cierto que no tendremos constancia de nuestra comunicación. Recomendable para siniestros leves y sencillos.

2.- Por la web: poco a poco se va implementando este medio entre compañías y mediadores. Es el futuro, a medio camino entre el teléfono y la comunicación por escrito.

3.- Por escrito: más seguro para nosotros, ya que dejamos constancia de nuestra comunicación, y es nuestra principal herramienta en caso que existan errores o retrasos injustificados por parte de la compañía aseguradora.

4.- Presentarse en las oficinas de la compañía/mediador: incómodo ya que tenemos que desplazarnos personalmente, pero dispondremos de la total atención de quien nos atienda.

Por ello la regla de oro es comunicarlo lo antes que nos sea posible, de esa forma demostramos que somos honestos, que no tenemos nada que ocultar y facilitamos que nuestro percance se resuelva lo antes posible y en la mejor de las formas.

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